Portada del sitio > Opinión > Aminetou Haidar

Aminetou Haidar

Jueves 17 de diciembre de 2009, por Antonio Royuela Garcia

Aminetou Haidar

Hoy voy a hablar de un tema controvertido y de difícil visión panorámica. En él, confluyen distintas aristas que dejan al descubierto una especie de laberinto cretense, construido para que un minotauro no pudiese salir sin ayuda.

Vayamos por partes:

En primer lugar, mi solidaridad hacia Aminetou Haidar. Ella, con su actitud valiente, nos refresca la memoria sobre la heroicidad que llevan mostrando sus compatriotas saharauis durante los últimos 35 años.

No hace falta ser un erudito en historia para saber de la villanía con la que países tan supuestamente “democráticos” como Francia, Estados Unidos y la propia España han tratado a este pueblo, por no hablar del estado teocrático y corrupto de Marruecos, cuya soberanía sobre el Sáhara Occidental no es reconocida por las Naciones Unidas.

Por otro lado, a pesar de ser un defensor de las libertades individuales, incluida la de la propia vida, me gustaría aportar una visión distinta en este caso.

Esta forma de lucha reivindicativa presenta un trasfondo de sombras. Es decir, bajo el paraguas humanitario que le proporciona solidaridad, que en otras circunstancias no sería tal, sus reivindicaciones suelen ser de carácter político.

Ante este chantaje, con un sesgo emocional evidente, al estado se le presenta la dicotomía de dejar a la activista sola ante sus últimas consecuencias o evitar el suicidio alimentándola por la fuerza.

Sin estar convencido de nada, con respecto a la ética que debe regir las actuaciones de quién puede evitar una muerte y no lo hace, mi opinión es la de que el Estado no debería permitir el trágico desenlace al que conduce la huelga de hambre de Aminetou Haidar, puesto que sería ceder a un activismo político intolerable.

Quiero comentar también las bochornosas declaraciones del ministro delegado de Asuntos Económicos y Generales de Marruecos, Nizar Baraka. Este ministro acusa a Aminetou Haidar de chantajear tanto a España como a Marruecos. Según él, ambos países son claros exponentes de la defensa de los derechos humanos. ¿Acaso este señor nos toma por idiotas?

Concluyo dejando claro que A.H. es la víctima de un país, como es Marruecos, en el que los derechos humanos brillan por su ausencia. Esta comparación con España no puede ser más injusta y desacertada. Además, también es la victima de un país como España que lleva 35 años de desidia hacia el pueblo saharaui.

Esperemos un desenlace feliz para tan complicado asunto. Entre tanto, felices fiestas para todas las balas de tiza y sus close friends.

1 Mensaje

  • Aminetou Haidar Le 18 de diciembre de 2009 à 18:23

    Bueno, la libertad del pueblo saharaui no se va a conseguir tan sólo con la huelga de hambre de Haidar. Todos los estados han de implicarse en su libertad, pues lo más que ha conseguido Haidar es que todo el mundo hable de ella. Ahora hace falta el trabajo de verdad. Espero que la huelga de hambre por la libertad no acabe aquí y que, poco a poco, consigan su cometido.

    Responder este mensaje

Comentar este artículo